Más allá de la realidad: el color y la forma como lenguaje absoluto
- Paola Panero

- 19 sept 2025
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Hablar de Malévich es hablar de un artista que tuvo la valentía de abandonar la realidad visible y adentrarse en otra dimensión. Su pintura no busca reproducir la naturaleza ni describir lo que el ojo ve. Al contrario, busca liberarse de toda restricción para expresar la esencia más pura: el color y la forma como símbolos, como presencias autónomas, como energía que existe independientemente del mundo tangible.
En esto, siento una profunda resonancia con mi propia investigación. Para mí también, el color nunca es solo color, la forma nunca es solo forma: ambos se convierten en signos de un lenguaje interior que no describe, sino que evoca. Hay un desapego de la realidad, no para negarla, sino para abrir la mirada a lo que no podemos ver, al significado más secreto de las cosas.
Malévich hablaba de "suprematismo", pero lo que más me impacta es su radicalidad: el gesto de borrar la realidad para empezar de cero, como si el arte fuera una puerta al infinito. Y en este silencio de figuras reconocibles, encuentro un eco de mi propia necesidad de ir más allá, de dar voz a lo que no tiene forma en el mundo, pero existe en el pensamiento, en la visión, en el alma.




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