El valor del silencio y el aislamiento en el crecimiento personal y artístico
- Paola Panero

- 19 sept 2025
- 1 Min. de lectura
Hay momentos en los que sentimos la necesidad de hacer una pausa, de distanciarnos del ajetreo diario, del ritmo acelerado, de las notificaciones que suenan sin parar. Momentos en los que es necesario elegir el silencio, el aislamiento, el tiempo lento.
Recientemente pasé tres días en una ermita, participando en un retiro que incluía una conferencia dedicada al tema de la "voluntad" y el "ser". No se trataba solo de escuchar, sino de experimentar algo plenamente: elegí alejarme de internet, del teléfono, de las redes sociales e incluso de las palabras innecesarias. Abracé el silencio, dejándome guiar por la escucha profunda y la concentración interior.
Este descanso me enseñó que leer, explorar e incluso permanecer "fuera del mundo" por un tiempo no significa escapar, sino crear el espacio necesario para crecer. Es un salto: una transición que abre una nueva visión, una conciencia que inevitablemente se refleja en mi investigación artística.
Llevo conmigo la certeza de que este tiempo suspendido, lleno de silencio e interioridad, será fértil. Es una semilla que dará fruto, no solo en mi perspectiva, sino también en mi proceso creativo.




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